sábado, 27 de septiembre de 2014

TARTA DE FRUTAS DEL BOSQUE



Hoy os traigo una tarta que preparé para el cumpleaños de mi madre, y que en casa gustó mucho. Es una tarta muy fresca y con un sabor diferente que sorprenderá, y como siempre muy fácil.
Yo la prepararé con frutas congeladas (grosellas, arándanos, frambuesas, moras y fresas) que compré en la tienda de congelados donde trabajo.

Ingredientes:

                                + 2 hojas de gelatina

Preparación:


Comenzamos preparando la base de la tarta:
  1. Trituramos el paquete de galletas en la picadora, o con la ayuda de un rodillo.
  2. Mezclamos con la mantequilla previamente derretida.
  3. Cubrimos el fondo del molde elegido. Metemos en la nevera.



  1. Diluimos los dos sobres de gelatina neutra (en polvo) en 200ml de nata fria.
  2. Ponemos los 500ml de la nata restante al fuego y cuando comience  a hervir añadimos la gelatina diluida anteiormente. Revolvemos un par de minutos más hasta que comience a hervir de nuevo. Retinamos del fuego y reservamos.
  3. En un bol echamos los yogures, el zúcar, que mediremos llenando el vaso del yogur con él y la mitad de las frutas, que si son congeladas (como es mi caso) las habremos dejado descongelar previamente. Trituramos todo muy bien.
  4. Añadimos la nata reservada y mezclamos muy bien. Es importante mezclarlo bien todo, para que la gelatina quede repartida por toda la mezcla y solidifique bien.
  5. Vertemos la mezcla sobre la base de galleta preparada anteriormente, poniendo una espátula o cucharada debajo para no deshacer la base.
  6. Metemos en la nevera un mínimo de 6 horas. Yo este tipo de tartas prefiero hacerlas de un día para otro, quedan mucho mejor.


Una vez tenemos la tarta gelidificada, un par de horas antes de su consumo, como mínimo, preparamos la cobertura:

  1. Reservamos unos pocos frutos para la decoración y el resto los trituramos.
  2. Colamos, presionando bien con una cuchara para sacar todo el jugo.
  3. Ponemos un par de hojas de gelatina a remojo en agua fría.
  4. Ponemos el jugo de las frutas trituradas al fuego y añadimos dos cucharadas de azúcar y 1/2 vaso de agua.
  5. Cuando comience a hervir, echamos las hojas de gelatina que teníamos a remojo, escurridas previamente.
  6. Revolvemos bien con la ayuda de unas varillas, durante un par de minutos, para asegurarnos de que quede bien diluida. Dejamos enfriar unos minutos.
  7. Una vez tíbia (nunca caliente), vertemos con cuidado sobre nuestra tarta usando el truco de la espátula o cuchara.
  8. Antes de meterla en la nevera decoramos con los frutos reservados.
  9. Metemos en la nevera un mínimo de dos horas más.




Si queréis ahorraros este último paso, podéis adornarla sólo con unos frutos por encima o con una mermelada de frambuesa o moras de las del super. O preparar una gelatina del sabor que más os guste. Aunque os recomiendo que la hagáis así, porque queda deliciosa.








¡Está de vicio!